Hoy da la sensación de que hay más organización; asambleas, cursos, comisiones federativas, etc, pero también, a veces, es puro oropel… un movimiento humano donde tiene más importancia los puestos que tal o cual ocupan y lo administrativo, pero donde la empatía y los valores quedan relegados a favor de los mecanismos organizativos…
Incontestablemente, lo logístico e institucional debe tener su lugar, entre otras cosas para canalizar de manera seria las propuestas doctrinarias en aras del estudio y la divulgacion (coherentes con el ideal que nos une y acordes con la legalidad vigente), pero no como plataforma para acomodarnos en posiciones de destaque y alimentar egos que terminan echando por tierra, otrora, excelentes capacidades…
… Muchos problemas, desengaños y desafectos se han originado por entregarnos más a lo administrativo que por priorizar ante todo el mensaje.
Una cosa está clara: por muy preparados y organizados que esten los grupos y federaciones, si lo que colocamos en primer lugar no son los principios de amor, trabajo y solidaridad, la luz del Espiritismo no estará presente.
Por Juanma
En la mañana del miércoles 11 de mayo de 2016